lunes, 18 de abril de 2011

La zozobra de la vida





Ya no me alcanzaban las estrellas en los tiempos en que descubrí que mi mollera se había cerrado para siempre. Me consumía por dentro, el ciclo constante, diario, la ferocidad del movimiento había puesto sobre mí la ceguera peor. Lenta, pero inexorablemente descubrí que aquello de lo que me estaba alimentando sabía más a mí mismo que a ninguna otra cosa. Fue en aquellos días cuando empecé a creer en la idea de que algunas personas van mutilándose paulatinamente, día tras día, para ellos es algo que no se puede detener; ciertas cegueras producen un aceleramiento notable de este fenómeno y entonces, cuando acabamos por permitir la última mutilación de nuestra vitalidad, nos encontramos con la muerte de frente, ella nos besa en la boca y después en un ritual oscuro nos fundimos en el abrazo de la triste entrega. No cuando se detiene el corazón, sino cuando de un modo u otro decidimos entregarnos  a ese abrazo es que estamos muertos; ¿Quién sabe? Aunque yo nunca lo vi, hay quines dicen que se puede despertar de allí. En caso de que no, lo que viene después, lo que antecede a la desaparición física, esa especie de angustia infinita… no es más que la zozobra de la vida.

8 comentarios:

Basta Fuerte dijo...

Muy bueno el blog, te dejo el mio

http://basta-fuerte-radio.blogspot.com/

Nos leemos, saludos.

Gabriela dijo...

que claro parece,
que cierto a veces,
que dificil, despertar...
y no entregarse para vivir muerto.
Habra que abrazarse a otras cosas, vivos, mas vivos, con MAS pasión...

Gaviota dijo...

Mi zozobra es infinita, cada nuevo amanecer, es lucha constante, es zozobra infinita!

Romek Dubczek dijo...

No creo que el despertar sea difícil. Se puede empezar tirando la televisión por el balcón y con ella todos los mp3, teléfonos móviles y redes sociales. La auténtica vida está hecha de silencio y algún leve gesto.
un abrazo,

Romek

Espérame en Siberia dijo...

Mil gracias por tan bello latido en mi Siberia, encanto. Yo ya me encuentro mucho, mucho mejor que hace unos meses. El mar, la gente de otros países, los paisajes, la cultura maya, la vida lo cura todo.

Mucha luz y cariño para tu corazón.

fausto Salinas dijo...

Muy bellas palabras jose lui.

Ocurre con frecuencia,
haré lo mejor.
Mejor me alimento de las frutas
frescas y jugosas
que cada tanto brotan en mi huerto.

Un fuerte abrazo!

Romek Dubczek dijo...

yo no creo en la oscuridad de la muerte porque la muerte es esta oscuridad. Cuando acabe la oscuridad, cuando se encienda la muerte vendra la luz.
una brazo,
romek

Rosa dijo...

Yo quiero creer que siempre se puede despertar. Quiero creerlo de verdad.

Besos