martes, 29 de septiembre de 2009


Ahí te mueves…
Ahí tan lejos de mis dedos.
Aún respiras, si.
Aún me alcanzas desde ahí.

Me robas dos palabras más,
Me traes algunas vos.
Palabras equivocadas,
Siempre palabras equivocadas…

Así te veo.
En ningún lugar sos mejor que dentro mío.
Has sido toda el agua,
Todo el sol de este sendero.
Y en canciones te quedaste a latir.
Palabritas que no te puedo decir.

Llegas, sin más,
Casi golpeando la puerta.
Esta amarra me sujeta de las manos
Y no tiene más sentido,
Si no veo esa luz.
Que nos traería llaves buenas?
Palabras equivocadas se que no…

Diminuto


Me cruza el tiempo y me muero en mis manos
Y la guitarra clavada en el medio de la habitación.
Un diminuto lecho,
Muy escaso cobijo,
El mudo eco y la luz del sol…
Detrás de la persiana.

Pierdo los ojos y rezo,
Abro los ojos y muerdo,
Deslizo el manto y me encuentro de nuevo,
Esperándote…

Y no hay un costo que no he de pagar.
Y no hay estrella que vuelva a brillar así…

Muevo los dedos y no están tus manos,
Giro confuso y encuentro el vacío.
Pasan los días y en medio la luna, también.
Esperándote…
Prendo y apago la luz
Y nada cambia, mi amor…
Voy hacia el aire a tropiezos y enfermo
Y a ver si así me ilumina el sol.
Busco y no encuentro mi piel,
O quizás este soy yo.
Deslizo lento mi cuerpo y me enredo
De nuevo y contento en la incomprensión.

Y no hay una costo que no he de pagar.
Y alguna estrella que vuelva a brillar, entonces, así.

Planeando horas nuevas
Y me muevo a tientas.
Y mi sol se empieza a encender,
Una vez más…

martes, 22 de septiembre de 2009

Siempre brillante

Ya me desperezo en el amanecer de este letargo casi infinito… Y los retazos más bonitos de este sueño (gracias a Dios) todavía respiran en mí. Quien diría que corriendo, escapando de ese miedo que aquel miedo me dejó, andaría estos paisajes, estas bellas pulmonadas de razón y corazón..?
Sin embargo, y a pesar de mis esfuerzos, sobrevive el resabio del veneno delicioso que la copa más bonita me acerco, aquí en mi boca también.
Lentamente… Son los rayos de un solcito novedoso, que se filtran por mis parpados; los que cruzan por mi pecho hasta mis pies y adivino ese alma luminosa que mi pierna recogió, ahí sentada al costado de mi lecho, con sus manos me acaricia, me sostiene y me invita a caminar.
Aprendo, entonces, que yo, solo, soy el dueño de mis pasos y que el viento ha traído este gusto de mis pies en tu camino, de tus pasos en mis pies…
Cuanto debo a ese brillo cuando llega en primer plano y en contraste también…
Ves? Siempre es un placer que estés.

Cuando el pulso más bonito fue más triste que un reflejo y las aguas de este río bifurcáronse sin más, en mi enredo, sospeche mi cobardía como el miedo a nada bueno generar… Y ahora envuelto entre riquezas es tu imagen, en creciente, neumonía que me pincha en el pecho al respirar. Por que es así nomás… Más bonito esta mi cielo, mas brilla el sol acá.

martes, 15 de septiembre de 2009

Rumbo







Hay un silencio que nos cubre en esa voz de la desgracia como cuadra en nuestra rabia este dolor.
La distancia de la esencia es una pieza que no puedo ya bailar y las miradas que me siguen, sé, me piden algo mas.
Ya no tengo en estas manos esa brújula dormida de los tiempos, que en generaciones y atracones de hambrientos me despisto.
En los vientos de las costas se vislumbra la mañana con sabor y el latir del bajo vientre que descansa, ahora, a mi lado es un claro documento del camino que se abrió.

Se que el tiempo del dolor no ha terminado, si el susurro suspirado hace tiempo sigue siendo pesadilla de este sueño vagabundo que soñé…
Al final de las palabras nos esperan las amarras por caer y la vista alucinada ve latidos que ni en sueños ha soñado, y allá voy!

domingo, 13 de septiembre de 2009


I

Yo nacía como un pato salvaje
pero era sólo consumación de brotes.
Era eterno mi corazón
eterna mi dicha
postrero el cuerpo para criaturarme.

Yo bebía de mi propia carne
como un secuestro de las razones no dadas.
Luego bebía de las viejas comarcas
ansiando que un suelo me proyectase desde la luz
como a un molino sensible
y el cielo me iluminaba
y yo ignoraba a los profetas.

Después me acomodaba en los látigos de la arena
detestando la sed infinita
obligándome dulcemente a echar del olvido al desierto
haciéndome fotos como ángel
como trueno
como especie inaudible de ritual corpóreo.

Y el silbido de mi viento interno,
eterno viento dentro de las uvas de las almas,
se consagró en los subsuelos del templo pagano
para perdurar en el antagonismo.
Ya que mis ramas carecen de rezos
con los que al flotar se lea el horizonte.



II

Estoy en una playa
en la que los vientos hablan a mis oídos
en la que la arena se humedece como una mejilla
y las botellas le han sido incrustadas.

Estoy tan amigablemente solo
mirando la orilla que va cambiando,
que escucho varias voces internas
y no sé cuál es la que me habla.

Es un momento para pensar en Dios
(comprender que somos parte de una
totalidad que nos contiene).

Es la hora en la que toda luz se desespera por brillar
y toda mi sombra se estremece al sentirse sabida,


Luis Alberto spinetta/Guitarra negra





Esta mañana, cuando mis manos temblaban de gustoso cansancio (ese inexplicable placer de saberse vivo…) leí estos dos bonitos poemas y sentí que funcionaban muy bien juntos...
Tengo ahora la extraña sensación de que todos hablamos de lo mismo…
Agradezco a Titina por regalarme esta colección de poemas con su profunda y sanadora visión de la esencia de su ser, el mío y el de todos… Y por la triste e infaltable naturaleza de la necesidad.


Basta con contar cualquier tristeza para entender la del mundo entero?

jueves, 10 de septiembre de 2009

La busqueda


Desechar lo físico,
arrancar lo estético,
descubrir el cuerpo en explosión.

Distinguir el tiempo,
conectar el centro,
recorrer ansioso...
El cauce real!

Y decime, entonces, si nos queda algo...
Ahora que te fuiste se solucionó.
Y en los cauces secos corren ya los ríos
y (gracias a Dios) solo ellos saben hacia donde van.

Busco vibraciones!
...Y te estoy pensando.
Busco que me encuentres.
Te quiero encontrar!

Sin pensar en nada y pensando antes.
Y ahora que se sabe, pero sin saber...
Fluyen los aromas,
corre un frío tibio,
siento una estampida...
Algo me inundó!

Que lleguemos juntos:
Ese es mi deseo.
Y que tras tus ojos,
nada pueda hablar.
y ahora siento el pulso...
Dos en uno solo.
Y ahora convencido,quiero respirar!

jueves, 3 de septiembre de 2009

Conexión


Nunca falta una palabra,
conexión…
En mis gustos, te acercas hasta mi.
A lo lejos es más bella mi piel,
Deberíamos pensarlo mejor.

Corre la soledad,
Si vos estás acá.
Pero si estoy ahí…
No falta nada.

Sos un ángel represor,
Lo ves?
Yo me alejo de tus alas así…
Pero trae tu aleteo, ese aroma que me embriaga!
Deberíamos pensarlo mejor.

Busco la soledad,
Cuando no estás acá.
Pero si estoy ahí…
Palabras sobran.

Conexión, muy bien!
Conexión, tan fina!
Conexión, siempre tan mía…
Como tuyo yo, sabés?

Hora de definir,
Yo no quiero opinar.
Tomo tu mano,
Mientras te vas.


Ha salido una bonita canción... (Good... Very good!)

lunes, 31 de agosto de 2009


Solo quiero que tu cuadro no se borre. Si la luz que te encandila ya se expande tanto (vida…) que no alcanzas con tus manos a tapar su resplandor, si de arriba hasta abajo hubo, solo, entre costillas infección o si aprendiste a dormir ahí en el suelo y te fue más cómodo que levantar la cabeza…
Yo no tengo fresca sombra para todos y mis pies tiemblan ante cada escalón. Vos sabés, muy bien, que tu fe es más grande que la mía al hablar de mi. Pero duermo mal con los sollozos en el cuarto (me resulta tan extraño no acercarme a tu piel…), es deber sincero no alejarme sin llegar y, mirá, la cicatriz nunca me deja olvidar.
Yo conozco, claro, la distancia triste entre el salto que hace falta y las piernas que no están. Pienso ilusionado, a veces, que quizá en algún momento, pueda ser uno la fuerza y otro la visión, pero se que no crees en nada, ya, también.
Me detengo a observarte preguntándome si tenés idea de cuanto nos necesitamos, mientras rezo que tus manos no me maten, corazón… Imagino que tus brazos, que golpean en mi cuerpo, solo quieren abrazar y me abrazo yo también para no querer matar.
Sigo una corazonada, sabés?
Yo no tengo ni la fuerza, ni lo ojos, ni la forma de llegarte… Yo no tengo, ahora, un paraíso para mi, ni para vos… Pero son dos manos más.

lunes, 24 de agosto de 2009

Sobre mis pies...

Hoy fue un día complicado… De hecho los últimos días han sido complicados… Históricamente las complicaciones me absorben de un modo bastante absoluto, terminan enajenándome, podría decir. Es como que uno pierde rumbo, el pulso real, como si descarrilara, como dejar el alma atrás, me enredo tanto en solucionar algo urgente que no mido y termino pasando, algo así como, un periodo fuera de mi. Algunas veces estos periodos fueron largos (bastante largos…), un problema trae el otro, la preocupación te invade y esa invasión a su vez trae mas problemas que no permiten ver el bosque entero. Me doy cuenta de que no soy el único que pasa por estos baches, que somos muchos los que perdemos el punto en el camino y así, también, unas cuantas perlitas más. Me dispongo, entonces, a tratar de hacer el ejercicio de intentar reconocer estos episodios crueles y de hacer lo que sea necesario para evitar que estos parásitos crezcan dentro de mi ser. Entonces, trato de recordar que más allá de los asuntos cotidianos que me ocupan y a veces, hasta, me preocupan, hay otras cosas más importantes que no quiero dejar de disfrutar, a pesar de que en otros espacios las cosas no salgan tan bien… De visualizar y valorar. Así de sencillo.
En este camino de pensamiento hoy recordé un cuento que de Alejandro Dolina que me gusto mucho, lo busque lo releí (me tome esos poquitos minutos para hacerlo) y como mágicamente puse los pies sobre la tierra… Me gusto más, aún, que la vez anterior que lo había leído.
Dejo para compartir un fragmento del cuento El recuerdo y el olvido en el barrio de Flores de Alejandro Dolina del libro Crónicas del ángel gris y además un link en donde se lo puede leer completo.



… Recordemos todo el tiempo. No olvidemos nada. Ni el color de nuestras corbatas perdidas, ni el olor a tiza y sudor del colegio, ni el calor del asfalto sobre los pies descalzos, ni el gusto a jazmín de los besos en la noche, ni el aroma de la untura blanca. Si nos espera el olvido, tratemos de no merecerlo. Y pensemos que después de todo, aunque la victoria final sea de los Amigos del Olvido, será un triunfo sin festejo. Nadie lo recordará jamás.

http://elgritodelamariposa.obolog.com/recuerdo-olvido-barrio-flores-alejandro-dolina-46035

domingo, 23 de agosto de 2009

Llanto de río


Tus dulces uñas se clavaron tan profundo en mi esternón,
Te adiviné el silencio, vos colgabas en mi espalda
Como los chanchos juegan en el barro y se embarran
Las manos ciegas, en la búsqueda se atraen.
Acaricie tu grieta cuando me agrietaste ahí,
Y derrame mi río en tu enfermo mar.
Mercado de besos, que juntamos antes nuestros
Bella piel de enredo, tormentoso y sensorial…

Pero el río sabe de sus aguas siempre dulces
Y siempre esta guionado nuestro cause amor…
Y lo que llega en llanto, el mismo llanto se lo lleva,
Y en esta linda tierra no vemos milagros ya.

Tu dolor golpea en la ventana.
Desde adentro lo miro vibrar.
Mi dolor se arrima a acariciarlo tras del vidrio,
Tiemblan cuerpos fríos en la noche…
Y así, una vez más, robé las cenizas de ese muerto,
Y me las esparcí en el pecho, esperando resurrección.
Relaje los labios, esperando el tibio fuego
Y al abrir los ojos en lo oscuro me encontré.

Por que el río llora cuando alcanza aquel salado,
Por que trae la luna por la noche nada más,
Por que el río arrastra por la tierra bajo el agua,
Por que nada alcanza para endulzar el mar.